Un hombre de pocas palabras y muchas obras, convencido de que la construcción del Estado exigía trabajo, industria e infraestructura.

La fundación de la fábrica de cemento en Haifa

En su visión, Herzl sabía que el Estado que habría de establecerse necesitaba tener una fábrica de cemento. De hecho, en su libro Altneuland señaló que convenía construirla en Haifa, pues preveía para la ciudad un futuro prometedor como puerto destacado. En 1919, 17 años después de la publicación del libro, siete hombres de negocios fundaron el «Sindicato Portland en Palestina». En 1922, la empresa se registró legalmente en Londres, y Michael Polak, que encabezaba a sus fundadores, se dedicó a reunir el capital inicial que permitiría construir la primera fábrica de cemento de Haifa, en tierras adquiridas cerca de la aldea de Yagur. La construcción de la fábrica, su equipamiento y la capacitación de los trabajadores se prolongaron durante dos años. En octubre de 1925, con gran emoción y conscientes de que estaban haciendo historia, pusieron en marcha el primer horno. En diciembre de ese año se produjo el primer saco de cemento en la fábrica Nesher de Haifa. Desde entonces y hasta hoy, Nesher abastece la mayor parte del consumo de cemento de Israel, y la fábrica está considerada una de las más grandes de su tipo en el mundo.

El nombre «Sindicato Portland en Palestina» cuenta la historia de la primera producción de cemento. Joseph Aspdin nació en 1778 en Leeds, Inglaterra, y era un albañil que inventó el hormigón. Descubrió que, al someter a una cocción en un horno a temperatura especialmente alta una mezcla de arcilla y piedra caliza, se obtenía un nuevo material, al que llamó «cemento Portland» por su color, parecido al de las tierras de la zona de Portland. Patentó su invento en 1824, y el proceso de producción del hormigón se sigue utilizando hoy en día. El descubrimiento del cemento transformó la industria en todo el mundo y, a lo largo de las décadas siguientes, se desarrollaron a partir de la misma base distintos materiales que respondían a numerosas y variadas necesidades de construcción.

Por ejemplo, se descubrió que el cemento, mezclado con grava, arena gruesa y agua, podía verterse dentro de una estructura y servía como un material de construcción práctico, rápido y sumamente resistente (hormigón). Al añadir hierro a la mezcla, fue posible construir con ella estructuras especialmente sólidas (hormigón armado). Más adelante se comprobó que el material era resistente al agua, y hasta el día de hoy es el componente principal en la construcción de represas, muelles, puentes y rompeolas. Más tarde llegaron las baldosas y las escaleras, también hechas de cemento. Estos descubrimientos cambiaron el perfil de las ciudades y permitieron que crecieran los rascacielos.

El joven ingeniero Nahum Wilbushiewitz y su guía, Mendel Hankin, recorrieron el país en busca de un lugar adecuado para construir la fábrica de cemento. Al terminar el recorrido, comprendieron que en el monte Carmelo había grandes yacimientos de piedra caliza y que en el valle del Kishón se encontraba arcilla en alta concentración. La combinación de estos materiales y la cercanía al futuro puerto que se construiría en Haifa determinaron dónde se establecería la fábrica.

Los siete fundadores del sindicato, encabezados por Michael Polak, refugiado de la revolución bolchevique en Rusia y hombre acaudalado, acudieron al Dr. Arthur Ruppin, director de la empresa Hachsharat Hayishuv, y le pidieron que se apresurara a comprar las tierras necesarias para construir la fábrica, cerca de la aldea de Yagur. En noviembre de 1921 se adquirió el terreno y, poco después, Bela Spiegel presentó una solicitud para obtener el permiso de construcción. Spiegel era un ingeniero y químico judío húngaro, uno de los directivos de la empresa Hungarian General Coal Mine, que también era propietaria de una fábrica de cemento grande y exitosa. Las pruebas de laboratorio demostraron que el cemento israelí destacaba por su calidad frente al cemento europeo de aquella época.

De Rusia a la fábrica Nesher

Michael Polak nació en marzo de 1864 en Slutsk, entonces parte de Rusia y hoy de Bielorrusia, y era el menor de los hermanos de la familia. Durante su infancia, la familia se trasladó a la ciudad de Nizhni Nóvgorod, hoy llamada Gorki, a orillas del río Volga. Su hermano Shlomo era médico y su hermano Sauli (Shevach), abogado. El padre de familia era un comerciante próspero y adinerado, lo que permitió que todos sus hijos recibieran estudios superiores. Después de terminar sus estudios de matemáticas en la Universidad de San Petersburgo, Michael se incorporó a los negocios petroleros de su padre. En aquella época se descubrieron pozos de petróleo en Bakú, en el Cáucaso, y el padre de Michael desarrolló medios para transportar el petróleo a los consumidores en barcos por el río Volga. Tras la muerte de su padre, Michael y su hermano Sauli transformaron la empresa de transporte paterna en una gran compañía naviera.

En 1898 se fundó la empresa Mazut, en la que la Casa Rothschild de París se asoció con los hermanos Polak. La empresa se dedicaba a la búsqueda de petróleo en la región de Bakú. Poco antes de que los bolcheviques llegaran al poder en Rusia, Rothschild retiró de allí sus inversiones y Shell ocupó su lugar. Michael Polak siguió desempeñando cargos directivos y siendo el principal accionista. Tras la entrada de Shell, se convirtió en millonario: era un buen momento para huir de Rusia.

En 1918, Michael se trasladó a París y se reunió con los dirigentes de la empresa PICA (Palestine Jewish Colonization Association), una organización para el asentamiento judío en Palestina fundada por su antiguo socio, el barón Edmond James de Rothschild. Michael se convirtió en hombre de confianza del barón, quien lo incorporó al directorio de PICA. Al principio, Michael pensó en establecer una fábrica de papel en Palestina, pero abandonó la idea después de consultar con expertos, quienes probablemente le dijeron que no había suficientes árboles en el país para una fábrica de ese tipo.

El rumor de que quería fundar una fábrica en el país se difundió rápidamente, y un grupo de inversionistas encabezado por el ingeniero Boris Goldberg, hermano de Yitzhak Leib Goldberg, conocido como «el benefactor desconocido», sobre quien Bialik escribió el verso «Que mi destino esté con ustedes, humildes del mundo, almas silenciosas» -véase*********-, se interesó en la idea. Boris Goldberg, socio de la fábrica de silicato de Tel Aviv, decidió establecer la fábrica de cemento Portland en Haifa, y Michael y Sauli Polak se incorporaron como socios.

Michael Polak visitó Israel por primera vez en 1908 como miembro del grupo ruso «Tsaritsin», formado por judíos rusos sionistas adinerados. Durante aquella visita ya compró tierras en Haifa. Se enamoró del país y regresó varias veces. En 1923 se estableció allí de manera permanente y comenzó a construir y dirigir la fábrica, una iniciativa audaz para aquella época. Cerca de la fábrica se construyeron viviendas para los trabajadores, que con el tiempo se convirtieron en el barrio de Nesher. Hay quienes sostienen que el barrio debe su nombre al ave rapaz, pero otros afirman que era el nombre de una fábrica de cemento en Alemania (Geier) y que Michael eligió traducirlo al hebreo.

Michael también dio ese nombre a un barco que compró en 1927 para transportar cemento. Cuando llegó al país, le cambió el nombre por «Gozal». El barco trabajó al servicio de las fábricas de cemento hasta 1932, cuando fue vendido a causa de una caída en la demanda. Michael Polak dirigió la fábrica hasta 1945 y, a los 81 años, se jubiló y la vendió a la empresa Solel Boneh.

Sus donaciones después de la jubilación

Incluso después de jubilarse, Michael Polak no dejó de hacer donaciones. Fundó el Instituto de Investigación del Cáncer en Jerusalén y durante años mantuvo a más de 100 huérfanos en Mikve Israel. En Inglaterra estableció el fondo fiduciario Humanitarian Trust, dotado con un millón de libras esterlinas, cuyos intereses se destinaban a fines educativos en Israel, sobre todo a la formación técnica. También contribuyó a la fundación de la escuela profesional Shevach de Tel Aviv, que lleva el nombre de su hermano (Sauli Shevach). Al principio, la escuela funcionó en el edificio de la fábrica de silicato de Boris Goldberg. En 1949 se trasladó al número 7 de la calle HaMasger, en la colina donde había estado, durante cerca de cien años, la granja Monte de la Esperanza, propiedad de cristianos estadounidenses y origen del nombre del barrio Hatikva.

Michael Polak era un hombre de pocas palabras y muchas obras. Por modestia, prefería viajar en transporte público: «En el autobús veo a más personas; me gusta la gente y me encanta escuchar lo que dice».

En marzo de 1954 murió sin descendencia en Haifa. En su lápida de mármol, sencilla a la vista, se lee: «Mordejai Hertz, hijo de Zvi Hirsch Polak, falleció el 20 de Adar II de 5714, en el año 90 de su vida. Que su alma quede ligada al haz de los vivientes».

Fotos de esta historia: מיכאל פולק
בית הקברות חוף הכרמל בחיפה, מקום קבורתו של מיכאל פולקצילום: Hanay, CC BY-SA 4.0, ויקישיתוף

El kibutz Maagan Michael lleva el nombre de Michael Polak, al igual que la calle que conduce a la fábrica de Nesher.